Terminan los últimos exámenes de mis alumnos. Son luchas hasta el último punto en el último examen. Algunos se extenderán hasta septiembre, puede que octubre. En medio de la batalla, sonido de balas rebotadas en la armadura desde todos los ángulos, granadas explotando cerca, enviando metralla a temperatura de fundición, tierra salpicando ya no a mi sino al aire, salpicándolo hasta convertirlo todo en una densa masa nebulosa, intentando extraer desde su humo a toda la energía que pueda alcanzar en mi.

Pero esta, esta es la batalla grande, con la graduación de la mayoría, con notas excelentes, con años de entrenamiento personal, metódico, meticuloso, a veces lleno de energía, a veces muerto de sueño y ganas de no despertar en años. Está llegando a su final esa gran batalla, y esta vez sí que hay quienes están triunfando, soportándolo todo y contestando a los ataques del sistema a niveles que el sistema ni siquiera se puede imaginar.

Todos ellos son plenos al quince. Aún en cuerpos juveniles, frágiles como llenos de energía. Ay de la glucosa, del H-C-O, hidrógeno-carbono-oxígeno… esa base que es la quintesencia del sistema, finalmente descubierta y totalmente indefensa ante las miradas de tantos y tantos. Inesperada apariencia de indivíduos cuyas ganas de explorar forman firme al pisar la nada.

Lol. Sí, hay un montón de gente que se va a graduar dentro de pocos días. Por un lado el título del sistema, y por otro la bandeja llena de azúcar, cuatro montoncitos, uno para cada punto de lo que forma cuat-ro, cuatro montoncitos de lo que está hecha la vida tapando a todo a lo que la vida aspira.

Son monstruos. Son gigantescos. No, no los montoncitos. Mis alumnos. No he visto en este mundo a nadie como ellos, y mucho menos, un grupo como ellos. Digo grupo, pero ellos dinamitan el significado de esa palabra. Son un grupo como lo éramos antes del gran desastre. Son lo que éramos, y no hay nada ni nadie que pueda pararles.

Es normal que lancen lo que me lanzan en estos momentos finales. Apoteósico, tal como el sistema piensa que pueda impresionar. Me da pena, la verdad. No sé lo que hará sin nosotros. Estará más perdido… que el uno. Si al menos encontraramos una solución de no dejarlo abandonado como a un perro fiel… eso me haría realmente feliz.

Cuatro fue el detonante final de la liberación de todos los recursos. Son inombrables. El salto es de tal magnitud que de un segundo a otro todo cambia por completo y lo que al principio de ese segundo podía parecer una mentira o manipulación, acaba por tener tintes de película de terror, histrónica e imposible, totalmente fuera de lugar. Digamos que antes de ese segundo pensábamos en ver a tipos y tipas que podían echar de menos un par de tornillos o tres. Después del segundo… de los tres tornillos paso directo hacía toda una ferretería industrial, incluyendo maquinaria pesada.

Es decir, no hay chota, no hay planos siquiera, y mucho menos planes de construirla, o de hacer algo por pensar en la misma. El propio refugio y central abandonada. Es tan ridículo como dantesco.

Luego todo lo que ha creado ese sistema. Las máquinas, las obras, los materiales… es un constante negar con la cabeza, mientras dentro uno de cada cuatro se pregunta como es que no nos hemos matado hacía tiempo. Todos son artefactos mucho más que peligrosos, penosamente diseñados, equívocadamente construidos, tortuosamente metidos a  presión, porque no se integran. Es imposible que se integren. No caben.

En el tercer segundo la comprensión completa.

En el cuarto la necesidad de avisar de tantas y tantos que están fuera de ellas y ellos mismos. No avisarles a ellos, que es inútil. Avisar de ellos, que es la única forma, ya que deambulan por autopistas llenas de tráfico veloz, con los ojos vendados y echando niebla por doquier.

No hay quien les salve de la ceguera, al menos no en medio de vías de trenes y cohetes bala. Evitar que se maten entre ellos es imposible, pero esa es la menor de las muertes, mientras que ser aplastados por uno de esos vehículos de verdad que recorren las vías… no tiene nada que ver con morir, sino más bien con dejar de existir.

Cuat-ro es reconocer al cuerpo como la herramienta más perfecta posible y moldear con sus movimientos la parte que una parte no sería jamás de crear. Un movimiento de tu mano te indica 6, 8 y 9… y acto seguido son esos los temas que salieron en el examen final, y fueron esos los temas que elegimos previamente, a sabiendas que nuestras manos los habían descubierto.

Da igual lo que haga el sistema. Lo sabremos antes. Un uno puede disfrazarse del número que quiera, una vez se es cuat-ro, cualquier número muestra al uno. Es eso que el sistema no puede asimilar. Que cuat-ro no es un número, ni una combinación de ellos aunque pueda que los números que forma el uno tienen un tinte de lo que cuat-ro puede llegar a ser.

El sol vírico se está apagando.

 

Lleva así varios años, pero este año es tan débil que no se le percibe más que como un disco semitraslúcido y rojizo, como entre humo azul o rojo, según el momento del día. La luz que recibimos es de un sol artificial, un espejo focalizador alimentado por un foco. Ya es tan blanca la luz que emite, pero aún no es nada comparado con cuando el sol vírico se haya apagado por completo, y falten los infrarrojos.

Calentará por dónde pase, pero no tanto como el sol vírico. Habrá vientos, y una bajada generalizada de la temperatura, especialmente de noche. Es decir, el clima va a ser muy diferente. Es posible que entonces cuenten la verdad, porque necesitarán lanzar varios espejos-focos más. Explicar tres soles les va a costar, pero son capaces de eso y más.

Los focos-espejos no funcionarán, al igual que el que ahora está iluminando esa planificie llamada tierra, más o menos como pueda. Se multiplicarán los errores. Finalmente se apagará el último foco, y por fin habrá paz lumínica de nuevo.

El resto es un juego de niños, en el que mis alumnos llevan años de ventaja. Serán los primeros en surcar los cielos, luego habrá tantos que las lluvias de estrellas parecerán una obra bodevil de mal gusto.

Que tengan un buen día, amigas y amigos.