Es simple de explicar. Son cuatro diales. Están situados algo por detrás del corazón, marcando cuatro puntos de un cuadrado que enmarcaría el corazón.

De la inmensa mayoría de humanos hay una minoría que sale del sistema. De esa minoría, otra minoría logra comprender el sistema, y de esa minoría, otra minoría comienza a ser capaz de ver más allá del sistema.

En esa última minoría se encuentran aquellas y aquellos que tienen su propia camino. Lo generan ellos mismos. Cada uno el suyo.

Son conscientes de los diales. Los sienten. Saben cuando están en las cuatro posiciones básicas, o cuando están desalineados. Son capaces de reconocer enseguida que el sistema les está obligando a algo, paran… observan… y olvidan una vez que el peligro ha pasado.

Ellos tienen 4 fases rem. Respiran activamente en cuatro pasos. Sus corazones laten con cuatro pasos reconocidos por ellos. Tienen total consciencia de sus 4 diales, que actúan por uno de los lados como detectores, por otro de los lados como pulsadores, por el tercero como conectores, y finalmente por el cuarto en forma de  catalizadores.

Su peor enemigo es la luz roja a ultravioleta en el segmento púrpura. Si alguien abre los ojos y no es consciente de sus diales, los ciega para largas horas. Si alguien consciente de sus diales es enfrentado a luz roja, lo matan con ella si no tiene escapatoria sensorial.

Su mejor aliado es la luz propia, aquella que pueden proyectar todos los seres vivos. De hecho, todos los que son conscientes de sus 4 diales, son conscientes de su capacidad de ver con los ojos cerrados. No obstante, lo que ven no se corresponde a nada que el que mirar con ojos abiertos pueda comprender.

En todos los momentos nacen seres vivos que superan, por razones que exceden el tamaño de este blog, la brutal tortura de nacer con una parte de sus capacidades intactas.

El sistema los teme más que a nada. Los suele matar ritualmente a edades que en todas las especies se resumen a un tercio corto de sus vidas. En los humanos entorno a los 33, en los gatos a los 7, en .. etc. El sistema los mata para evitar que prosigan en su redescubrimiento propio. Los diezma una y otra vez, porque siempre hay algunos que logran desafiar la sentencia.

Es por eso que os hablé de minorías al principio. Es por eso que 4 diales es un logro que a pocos es dispensado.

Dobla un cuadrado diagonalmente, y obtendrás dos triángulos idénticos. Las dos caras del sistema binario y de sus monedas.

 

Nos doblaron y doblegaron.

No les ser-i-virá de nada,

porque toda materia tiene memoria estructural.

 

Suélta el papelillo doblado y verás como se abre por si solo.

 

 

 

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