Esta vez me ha costado huevo y medio zafarme del abrazo del sistema. De hecho, aún sigo con una tos insufrible, cansancio brutal y esas cosas que ya sabemos de dónde vienen y para que vienen.

Pero a partir de ahora, nos vamos a poder deleitar un poquito, al menos. El trayecto no va a ser únicamente de frustración. Cada día habrá, para quien lo precise, algún detalle que le hará sonreír.

Empecemos por lo que estamos observando, día tras día.  Es un claro y aberrante aumento de aberraciones, lol. Se vuelven cada día un poco más locos todos, y algunos en especial. Cada día también son más tontos, y para quienes están al mando, ya no tenemos calificativos adecuados para delimitar la estupidez supina que demuestran. Han roto el molde, lol.

Sigamos por lo que sentimos de niños. Me refiero a que más o menos las cosas estaban en orden para nosotros, pero que de repente todo cambió a peor, y a peor y a peor en todos los sentidos. Primero lentamente, a ráfagas, y luego como grandes olas. Hoy sería un mar de caos, frente a esporádicas tempestades de entonces. Creo veros asintiendo.

Es aquí, en ese preciso punto de la observación dónde cometimos un fallo garafal. No es que fallamos nosotros, si no que el sistema logró hacernos ver que las cosas SIEMPRE habían estado fatal, y que nuestra paulatina consciencia de lo mal que estaba todo simplemente se debía a eso: a una mayor consciencia. Dicho de otra manera: éramos niños, y no nos enterábamos / ahora somos adultos y lo vemos todo.

Hay que ver como caímos en esa trampa, porque es mentira. Lo de niños que se hacen adultos lo es. Lo de ganar consciencia, también. Mentira. Mentira podrida del sistema.

¿Cómo lo sé? Fácil.

A) El sistema tiene aparentemente todo bien atado y reatado, y doble nudo y triple combinación, y cúpula y muro de hielo y demás. Incluso cuenta con eso de atrapar a los que mueren, si son tan facilones como para creer en la luz. ¿Sí o no? Pues sí. Requete sí.

B) ¿Por qué se esfuerza entonces tanto en atontarnos, en jodernos, en manipularnos, en corrompernos, en enfermarnos, etc.? La idea en general es precisamente esa: lo hace para que no nos volvamos conscientes, para que hagamos todos los días lo que el sistema quiere que hagamos y punto.

C) Ahh… ese maldito punto tercero. Esa maldita infancia (según el sistema), en el que nuestra inocencia (según el sistema) nos hace ver que las cosas están bastante bien, y que con un par de cosillas cambiadas, todo irá bien (según nosotros, lol).

D) Es cuando “perdemos” (nos la quita, obviamente) la inocencia. Es entonces cuando el sistema juega con nosotros a lo bestia, y luego nos tira como trapos sucios y rotos. Es entonces cuando desarrollamos la supuesta “consciencia”. Ya lo habéis adivinado: esa consciencia es del sistema, es un sustituto. No sirve para nada.

E) Es decir, ahora se comprendo porque el sistema no persigue realmente a las personas conscientes. Puede que mate a algunos de vez en cuando, pero mata a tantos por razones mucho menos importantes… que no cuentan. De hecho, a todos esos seres conscientes que parece que tenemos o teníamos, se les encuentran miles de nexos con el propio sistema. Desde el cabrón de Einstein al Ghandi, desde … bueno, no quiero hacer enfadar a quienes aún creen en sus héroes. Esa peña aparentemente consciente simplemente era sistema-consciente. SISTEMA y SISTEMÁTICAMENTE consciente.

F) Oh, aquí vienen el efecto Mandela. Lo que ayer estaba, hoy ya no. Es diferente. Ha sido cambiado. Ohhh… como corre el sistema para hacer ver que todo es una programación, y que es el sistema que lo hace (cerniboys, sistemas cuánticos, superordenadores, tecnología ET, bla bla bla). Obsérvese, que para entender dónde ha habido un cambio de ese tipo, simplemente basta con mirarlo. No hace falta ser consciente.

G) Jijiji… si yo fuera alguien con ganas de verdad de acabar con el sistema, lo haría así: dejaría que el sistema me manipulara todo lo que quisiera, me metería bien dentro de el, y desde dentro cambiaría todo lo que hay tantas veces y a tanta velocidad, que el sistema no sería capaz de poder generar cúpulas de mando suficientemente adaptables para seguir con su programa. Es decir… si el sistema usa a determinadas cosas, las cambiaría justo cuando el sistema los precisara. Por ejemplo, si el sistema se basa en textos bíblicos, cambiaría esos textos. Si se basa en sistemas matemáticos, también. Lo haría a todos los niveles, tanto físicos como imaginarios.

Bueno… hahaha… lol.

Si observamos la situación actual, lo que estamos viendo es a un sistema que no es capaz de contraarrestar absolutamente nada. Se está hundiendo, y los líderes que ha puesto, no son capaces de reaccionar. Aparecen países nuevos, aparecen animales que nunca han existido, aparecen palabras que no conocen, todos los textos bíblicos-religiosos están cambiando a diario, los libros de texto de las escuelas también, la física, las matemáticas, la biología… ufff, menudo lío, hahaha.

Nosotros somos el efecto Mandela. Nos echan chemtrails, porque cuando observaron lo que estaba pasando, pensaron que sería una buena idea hacernos daño en el cerebro. Pero el cerebro nada tiene que ver con lo que hacemos y como lo hacemos. Etc. Todos sus esfuerzos han sido en vano, porque los cambios “mágicos” han entrado en una fase tan acelerada que no cabe duda de que no ha sido posible pararla.

Si lo pienso bien, me doy cuenta de que esa es la mejor forma de dejar el sistema en el más absoluto ridículo. No hace falta luchar, no hace falta eliminar a nadie… ellos solitos quedarán inservibles en un mundo en el que nos levantamos con un sol, y nos acostamos con veintitres lunas. Uno, en el que hoy se conoce la biblia como un texto de referencia fija, y mañana será uno de esos libros tan divertidos que no dejan de sorprendernos con sus cambios. Por ejemplo, el último cambio es que el Arca de Noé ya no es de Noé, sino de Moises. O que Jesús intentó quitarse la vida. O que bebieron de botellas de fino cristal. No, no es broma. Eso es lo que dijo la biblia hace unos días, hahaha. En todos los idiomas.

¿Quien puede gobernar cuando nada es fijo?

Nadie.

Así que, cada vez que pensais que el sistema gana… daros un voltio por los últimos cambios constados, llamados efecto Mandela, Mandela effect, etc.

Y a sonreír, dentro de esos cuerpecitos que están aguantando lo indecible. Esos cuerpecitos que contienen agua, y esas aguas que solo parecen tranquilas y controlables cuando les envuelve una piel.

Esas aguas que en realidad cambian y cambian, y cambian…

Muaaks.