Estudio: “Bueno, vamos a conectar ahora con el Terra-Stadium, dónde se desarrolla el partido entre las una vez temibles Enecé y el Haarp. Las Enecé llevan unos cuantos años con las gradas relativamente vacías, fruto seguramente de que los muchachos del Haarp se llevan copa tras copa. ¿No es así, Héctor?”

Héctor: “Así es, Rudolfo! Les saludo desde el Terra-Stadium, y es increíble como el público está pasando – si se me permite la expresión irónica – olímpicamente del partido. Parece que no tienen el más mínimo interés siquiera en seguir alguna jugada.”

Estudio: “Bueno, Héctor… cuéntanos al menos tú lo que brinda este partido, aunque deslucido por la falta de asistencia del público local.”

Héctor: “Las primeras jugadas de los muchachos del Haarp han sido de supremacía total en el área. Están bombardeando las porterías de las Enecés desde una altura considerable, y yo diría que van al máximo.”

Estudio: “¿No te parece que exageran un poco? Parece que se toman el partido como una final.”

Héctor: “Efectivamente, Rudolfo. No se lo están tomando a la ligera, y me parece que quieren cerrar el campeonato cuanto antes, aunque sea a costa de una goleada que enviará a las Enecés a Segunda Dimensión. Ha habido ya varias jugadas polémicas incluso, con Enecés lesionadas o directamente atomizadas. De haber público, el árbitro hubiera intervenido ya con algunas expulsiones ipso facto.”

Estudio: “Veo en los monitores que las Enecés se han agrupado ahora en formaciones de abaníco invertido… interesante táctica. ¿Qué nos puedes contar sobre eso, Héctor?”

Héctor: “Aquí, a más de siete mil metros de altura es un espectáculo verles con esa nueva jugada. También a mi me ha tomado por sorpresa. Me aventuro en que quieren distribuir así los ataques de los muchachos Haarp y reducir el volumen puntual de presión en alguna zona. Nunca se había visto esta maniobra.”

Estudio: “¿Alguna reacción por parte de los técnicos del Haarp?”

Héctor: “Pues sí, Rudolfo. Se han levantado de los banquillos y están comunicándose entre ellos. Pero los muchachos Haarp siguen en la misma línea de bombardeo sobre las porterías de las Enecés.”

Héctor: “¡Un momento!….

Estudio: “¿Qué estás viendo, Héctor?”

Héctor: “¡Los muchachos del Haarp han desplegado una segunda línea de ataque, ahora a menos altura! Intentan aprovechar la masiva distribución de espacios para reducir el campo de actuación. Si las Enecés no ven eso, el partido va terminar bien pronto.”

Estudio: “Ya lo vemos también aquí en los monitores. Se está poniendo fea la cosa para las Enecés. ¿De dónde habrán sacado esa jugada más que estúpida?”

Héctor: “Debe de ser por la ausencia de público. Se distraen. No están en el partido. Nadie les anima.”

Héctor: “Pero…?”

Estudio: “Adelante, Héctor.”

Héctor: “Hay una Enecé que se está separando del grupo. Ahora… no lo comprendo. ¿Pero qué hace?”

Estudio: “Héctor, el público intergaláctico espera que seas un poco menos misterioso.”

Héctor: “¿Misterioso? Que va, Rudolfo. Es que esa Enecé acaba de transformarse en …”

Estudio: “¿En qué? ¡Héctor, por el Amor de la Espiral!”

Héctor: “… en una especie de araña combinada con avispa. ¡Las Enecés han iniciado la transformación a seres vivos directamente!”

Estudio: “¡Vaya JUGADÓN!”

Héctor: “Aún parece que no aciertan del todo, porque semejante insecto no lo ha conocido el Terra-Estadium en millones de años… pero por mis tentáculos, que es una obra de arte de primerísima factura, una jugada que los muchachos del Haarp no se podían esperar.”

Estudio: “Héctor, por favor intente trasladarnos alguna imagen de esa jugada…”

Héctor: “No es fácil, compañeros. Una Enecé de más de dos kilómetros convertida en insecto de seis centímetros… comprendan que los ajustes de visor tardarán en reflejarse en sus pantallas…”

Estudio: “Ya nos está llegando… ¡Pero qué maravilla de jugada! ¡Qué digo… es extraordinaria la jugada! ¿Se mueve o se trata de una transformación estéril?”

Héctor: “Se mueve como si nunca hubiera hecho otra cosa. Es una recuperación de un modelo arcaíco, sin duda. Eso no estaba en los anales de los Haarpeanos, me temo. Van a verse más que sorprendidos.  Sin duda, esa jugada se escapa de los genes atacables, así que los Haarpeanos tendrán o bien que retroceder, o …”

Estudio: “… o acabar por ser engullidos por esa jugada. ¡Es maestra! Con tan pocos minutos de juego, quien se hubiera podido esperar semejante situación.

Héctor: “Sigue sin haber público, Rudolfo. Se lo están perdiendo.”

Estudio: “Local, querrás decir, público local. Aquí están los nuktracondensadores que echan agua!”

Héctor: “Voy a ver si me puedo acercar un poco más y sacar una toma de alta definición…”

Estudio: “Cuidado Héctor, que no sabemos si las Enecés no te tomarán por Haarpeano…”

Héctor: “¿Os llega ya?”

Estudio: “INCREÍBLE!!!! Nunca había visto nada igual, Héctor. Tienes razón, es un modelo arcaíco, algo que debió de haber existido en el Terra Stadium antes de que se integrara en la liga. ¿Cuanto decías que mide la creación?”

insecto arcaico

insecto arcaico

Héctor: “Unos seis centímetros, Rudolfo.”

Estudio: “¿Alguna reacción en los banquillos del Haarp?”

Héctor: “No, los banquillos visitantes no muestran actividad más allá de seguir el movimiento sorprendente previo de las Enecés.”

Estudio: “¡Hemos pasado de otra aplastante victoria de los muchachos del Haarp a una situación en la que yo no apostaría por la misma ya.”

Héctor: “Ni mucho menos. Si no reaccionan inmediatamente, esa Enecé transformada acabará por penetrar en las propias defensas de los Haarpeanos. Si logra eso, no quiero yo saber como quedará el equipo estrella de la liga, Rudolfo.”

Estudio: “¿El árbitro está al tanto de la jugada?”

Héctor: “No se entera. Ahora si que es notable su afán permisivo, porque sólo se fija en las jugadas de los visitantes.”

Estudio: “¿Y esas manchas que vemos aparecer ahora por los bordes de nuestras pantallas, Héctor?”

Estudio: “¿Héctor, nos oyes?”

Estudio: “¿Héctor?”

(Por motivos apogalácticos nos vemos forzados a interrumpir brevemente la retransmisión)