Aún así, Sherpa volvió al pueblo. Ya le habían indicado que sería un error, que así iba a tener que bregar con todo aquello que de un momento a otro iba a desaparecer. “No seas tonto, tienes salidas mil.” No hizo caso, se instaló, levantó las defensas, y se enfrentó a todas esas probabilidades con una serenidad que ni el había conocido.

manyana_sombrabaulera

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Si, podía haber elegido mil destinos distintos, pero eligió el suyo antes de nacer. Y sí, podía haber elegido mil lugares mejores para aquello, pero eligió aquel de los suyos.

Poco tiempo antes de la llegada de las sombrasbaul, recibió tres llamadas telefónicas. Tres invitaciones, serenas y serias. Contundentes.  Las agradeció. Pudo percibir el lamento tres veces. “No lo haga, avéngase a construir el siguiente con nosotros.” Colgó tres veces sin ceder.

Dos noches antes de la mañana sombrabaulera que invirtió de golpe la percepción humana, vinieron a buscarle. “Está todo preparado. Los suyos y usted llegarán en perfectas condiciones. Puede dar ese paso. Estamos a su disposición para lo que quiera.” Acompañó a los enviados de vuelta a sus camiones, no sin miedo de que le dieran un golpe y se lo llevaran a la fuerza. Se marcharon, negando con las cabezas desde las cabinas.

En casa observó a sus amigos, que le devolvieron la misma mirada aprobatoria. No había nada más que decir.

Cualquier mañana de esas, sopló el silencio.

Cualquier segundo de estos, contestó la piel de la casa.

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