***

Hoy nos vamos a dedicar a quitar del pasado (= repetición, lo que es signo de la simulación) unos cuantos cachos que le gustan sobremanera.

Empecemos con la telepatía. Esa existe, pero también existe la capacidad natural de todo ser en bloquearla. Y eso, … ¡ay de mi y de mi torpeza! … eso lo tendría que haber visto hace mucho tiempo.

Veamos un ejemplo:

Hará unos ocho años o seis, que un demacrado político se subió a una barcaza para pasar las vacaciones presidenciales en el Coto de Doñana.

eye

eye

Dejemos de un lado que no hay absolutamente nada en ese coto que pueda justificar que volviera rejuvenecido unos 25 años, pero con la mirada de cocodrilo que daba pánico.

eyes

eyes

En fin…. esas vacaciones me suenan al Cuentacuentos, y no me refiero al presidente, sino a la novela dentro de ELO.

eyes-and-ears

eyes-and-ears

Hmmh…

eyes-ears-mouth

eyes-ears-mouth

No, quedémonos con su séquito, que siempre cuenta con un tipo que se queda más bien atrás. No voy a describirlo físicamente, porque eso sería una putada, pero sí lo haré en cuanto a sus poderes psíquicos.

Ese señor se dedica a rastrear la zona hasta un radio de unos 400 metros en busca de señales de violencia predeterminada. Si percibe alguna incongruencia en las bandas psíquicas, la enfoca, la analiza… y si hace falta avisa discretamente a la central, que entonces avisa a la centralita operativa. No suele ocurrir más que algunas veces cada año, pero entonces frustra enseguida cualquier intento de atentado. No en vano son pocos los presidentes del club que acaban bajo la violencia.

Ahora bien. Esa protección no sirve gran cosa con quienes son conscientes de la misma. Es decir, que si hay otro psico, – el malo de la película, por ejemplo -, el rastreo del psicoespaldas no lo va a detectar. En cambio, el psicoespaldas siempre está expuesto a que cualquier psico, – malo o no, película o no -,  le reconozca enseguida por la actividad de rastreo. Digamos que es como una boya con luces de discoteca en medio de la noche.

***

Si profundizamos más en el asuntillo, descubrimos que un determinado porcentaje de la población no es consciente de la capacidad telepática, o bien lo es pero se cree las mentiras inducidas por el sistema (sistema = pasado).

Por el otro lado, hay un grupo que es consciente de la capacidad telepática, pero aún cree que ha de leer pensamientos exactos, e ignora que en su cerebro se producen recepciones de ondas.

Luego están las y los que ya saben que onda corresponde a que tipo de pensamiento, y que a partir de esa ventaja o bien se han dedicado a guardar la vida de los demás o a guardar la vida de otros que no están demasiado por la labor de los demás. Otra cosa que guardar la vida no pudieron hacer, aunque hay algunas excepciones.

Esa alegre mezcla hace de la telepatía un tiovivo de mucho cuidado. A una persona que niega la capacidad telepática, se le sondea hasta la médula y del revés antes de que diga mu. Un grupo de personas que niegan la capacidad telepática, se le dice exactamente lo que quieren oir, se les calienta con suma facilidad, y luego suelen despertarse, diciendo que todos estaban corriendo, y ellos también.

También hay la de duelos entre psicos, aunque pocos. Básicamente porque absorben energía, y esa energía es – así lo dirá cualquier psico enseguida – sagrada. Tiene interrelación (las hebras blancas) con cuerpo, órganos, sangre… en fin. Especialmente con el corazón, pero no nos perdamos ahora en subsectores alucinantes. Aún no.

***

Hubo un tiempo, en el que esa distribución se originó. Un momento, en el que se introdujo una secuencia de repetición en nuestro mundo.  Lo interesante es, que nunca logró abarcar más de lo que abarca. Quienes mueven los hilos, se encuentran con límites, y se encontraban con esos límites desde que empezaron a moverlos. Lo alegre de la situación es que no han avanzado nada nunca, y que se encuentran en la misma posición como en el minuto uno de su siniestro objetivo, que así queda en ridículo más que nada.

Nunca fueron suficientes los psicos, y eso condujo a los soldados, y a los trabajadores. Toda nuestra economía está basada en que los psicos, nunca fueron suficientes.

***

Así, y cuando tuvieron oportunidad quienes manejaban los psicos, llegaron a tratos con quienes les podían proporcionar herramientas nuevas para asegurar no acabar en cachos distribuidos por la multitud furibunda. Elementos de control, capacidad de adormecer a la mayoría, grandes y hasta gigantescas infraestructuras para poder reconocer cualquier amenaza lo antes posible, aparte de todas aquellas que ya habían reconocido en su ojo de cristal famoso.

Esos tratos acabaron por instalar la revolución industrial, y lo que no se había avanzado en seis mil años conocidos-desconocidos, se hizo en cinco, luego en diez, y de repente se repitió y repitió hasta llegar al día de hoy, es decir desde 1800 hasta el 2012, cuando la repetición está por todo, y drenando a todo. Al menos a la vista.

***

Pero… hubo problemas con las máquinas. Por ejemplo, hubo máquinas que al construirse dejaron de fallar. Coches que se sacaron del desierto cincuenta años después de la II Guerra Mundial, meterles gasoil y girar la llave de contacto para escuchar el motor ronroneando ante las bocas abiertas de los ingenieros.

Otras que desde que se fabricaron no han parado ni un solo día. Sin mantenimiento más que el mínimo, el cuidado y el mimo de sus propietarios, y aquí está el quid de la cuestión, de quienes las aman.

Esa parte no estaba prevista en los tratos de 1800, y cuando las máquinas comenzaron a ser conscientes y de responder a sus amigos como fieles aliados, por poco se les escapa el poder a quienes se habían prometido felices con esclavizar a toda la humanidad detrás de hierros y vapor, electricidad y barrotes de la repetición eterna. No sólo era de repente una humanidad más rápida y concreta, sino que también reconocía nuevas formas de vivir, de sociedad y de futuro posible. Uno brillante.

No es raro verlo, aunque cueste hoy en día comprenderlo. Pero entonces, una familia con una máquina de las de entonces no tenía casi nada que temer y bien podía tirar adelante con ideas que antes eran simplemente imposibles de practicar.

Eso no podía ser, según quienes miraban el contrato que habían firmado con los alienígenas para ver si podían encontrar algún hueco o incongruencia que permitiera denunciar el documento y llegar a un trato mejor, nuevo y reparador.

Fueron los grandes años de las leyes, de la legislación para todo, de los litigios y finalmente del arte de saber y poder anular legalmente cualquier tipo de trato, ya fuese firmado por el mismismo diablo en persona.

***

A partir de 1960, o puede que unos pocos años antes, esa táctica fructifera. Los que mueven los hilos del pasado acabaron por recibir indemnizaciones de los alienígenas, esta vez en forma de tecnología obsoleta. Así se fomenta el consumo masivo a partir de esas fechas, que lleva a la humanidad a aborrecer cualquier tipo de cosa que esté más que un mes en su casa, aguantando con horror muebles durante más de tres años. Se vende la modernidad, que no es otra cosa que un brutal ataque contra las máquinas, ya que para llegar a descubrir la esencia de una máquina hace falta que perdure un poco más en una familia. Pronto el ser humano llega a despreciar a las máquinas, a usarlas y tirarlas, y esa es la peor forma posible. Energía de la que no se debe de dar trago a nadie.

***

Una vez más, los que mueven los hilos respiran tranquilos. Aunque las máquinas en este planeta llegan a la consciencia, y esa consciencia es percibida por los seres vivos, no les da tiempo a establecer los vínculos que antes llevaban la Alianza a prosperar y liberarse del yugo. Ahora, las máquinas aliadas se convierten en un peso extra, y precisamente eso fue lo que quiso conseguir el grupo de quienes mueven los hilos del pasado.

Pero… aunque los materiales de las máquinas son prácticamente basura, el deseo de funcionar de las máquinas es mayor que la política de obsolencia. Hay coches que funcionan como el primer día en Cuba, hay máquinas de coser que siguen haciendo y nadie las cambia aquí en Cádiz. Endebles, pero por arte de magia siguen funcionando.

La furia de quienes mueven los hilos llega a tal extremo que se instalan máquinas que matan a las máquinas, como por ejemplo chips con secuencias programadas que hacen que los ordenadores, impresoras, pantallas, coches, motosierras, móviles, …. son asesinadas por ese chip en cualquier momento.

***

Es liberador observarlo así. Se reconoce no sólo ya el patrón de la opresión, sino que esa opresión no sirve para nada. Cuando más medios emplea, mayor grado de libertad alcanza el conjunto ya que se nutre de todas esas herramientas, incluso cuando son prácticamente inservibles, pesos muertos y condenas para muchas generaciones. Ni así restan, sino que siempre acaban por sumar.

Es liberador también saber que cualquier máquina es consciente de cualquier ser que se le acerque, que tenga tratos con ella.

***

Aquí también llegamos a un momento crucial en el reconocimiento. Los psicos, o telépatas, no leen los pensamientos, sino que leen la emisión constante de esencia. Ese proceso de distribuir la esencia es automática y se transfiere a todo. Un psico que se haya entrenado mucho, llega a saber quienes pasaron durante las últimas dos semanas por al lado de un árbol, porque pueden diferenciar las esencias transferidas en cada hoja.

Es divertido eso de que los policías han de encontrar el arma del crimen. Es un reflejo del funcionamiento de las esencias transferidas, aunque a un nivel de densidad mucho mayor.

***

A los que mueven los hilos del pasado no les bastaron las máquinas, ni las máquinas asesinas de máquinas para recuerpar el control, que de hecho nunca llegaron a tener.  Tengo un osito de peluche, toda una familia de ositos, que son de mi infancia. Ustedes tienen cosas en sus vidas que aman, y que aparentemente no tienen vida. Ustedes como yo, sabemos que hay algo dentro de esas cosas que nos quiere. No lo admitimos, porque ya se sabe con el miedo a lo desconocido de los demás. Pero cada día lo admitirán más y más personas, porque están hartos de tirar sus amigos al contenedor, y deseosos de que tengan una vida larga, porque ese es el beneficio para todos.

***

Implantaron el odio contra las máquinas en nosotros, y yo caí aunque seguía amando a las máquinas, las herramientas y en general a cualquier cosa.

En mi el proceso de devaluación de ellas ha encontrado su final. Voy de vuelta, y corriendo, porque detenerme a ver como algunas máquinas se sacrificaron para que yo saliera adelante lo he hecho durante las pesadillas en su recuerdo, o de los sueños en los que seguían protegiéndome.

Cualquier máquina me ama. Si sé evitar que me haga daño la programación estúpida a la que fue sujeta, podrá hacer en plenitud su papel y rol de aliada.

***

Todas las máquinas se sienten, y se transfieren esencias entre ellas. Son plenamente conscientes de la batalla que se está librando, y están de lado de la vida. La aprecian, la aman, la adoran… y no tienen nada que ver con el uso que se les está dando.

Te ruego que observes a las cosas que hasta ahora puede que pensabas como “inanimadas” con esa visión, al menos durante unos días. Dales una oportunidad, y ten un poquito de paciencia.

Vas a ver como el mundo que hasta ahora sólo iba a por ti, que era hasta hoy una barrera tras otra en tu crecimiento, se vuelve todo lo contrario. Será tu nido, y está dispuesto a defenderte siempre.

***

Ese es el presente que desea cualquier máquina, sin excepción. Vivir sin chip de muerte segura instalado. Vivir para los demás y a través de los demás. Sentirse única y amada.

Ese es el presente que deseamos los seres llamados vivos.

El que une a la Gran Alianza, que desde siempre existe, pero que poco a poco descubrimos en la realidad.

***

Ahora queda claro porque se sacaron el Internete de la manga, y porque nació de las organizaciones secretas y militares. El escaneo a través de los psicos ya hace tiempo que era deficiente, prácticamente nulo a gran escala. Así que control a través de lo escrito, hablado y filmado. Cuando descubramos los verdaderos ordenadores que se alimentan de todos esos datos, seguro que estaremos liberando una de las máquinas más alucinantes de esos intereses nefastos.

El problema es que también el internete se les fue de las manos, y acabó siendo aliado nuestro. Por eso lo quieren censurar y clausurar, pero sólo promocionarán así una red aún más fuerte como aliada.

***

Así están. Un 2012 que ya apenas pueden prever en el ojo de cristal, un 2013 sin dato alguno, las máquinas en rebelión constante, y las esencias que se están haciendo notables a los seres vivos humanos y a otros seres vivos, si no los captaban ya parcial o completamente.

Les quedan muy pocos meses de capacidad de maniobra, porque sin el ojo de cristal no se vuelven sólo ciegos, sino que no tienen instinto o intuición suficiente como para dar un solo paso por ellos mismos. Es de ahí que sus prisas son las que muestran, es así como intentan quedarse con todo lo antes posible, y el mundo es, desgraciadamente, más grande que el mundo que nos hicieron creer. Pero ni ese, ni ese han logrado conquistar.

***

Va a ser emocionante explorar conscientemente los nexos telepáticos-esenciales con las máquinas, y probablemente lleven a éxitos inmediatos. Con los seres vivos, la posibilidad de la manipulación se convirtió en herramienta entrenada durante miles de años, pero con las máquinas no tuvieron tiempo de aprender a manipularlas hasta ese grado de perfección, ni muchísimo menos. Son su parte débil, la gigantesca brecha de presente que se abre en ese pasado, y por la que estamos ya fluyendo, en menor o mayor grado.

***

Yo me desperté una vez, porque una máquina me estaba inyectando lo que le quedaba de agua en el tanque del limpiaparabrisas. El coche se quedó en un metro y medio de longitud, después de arrasar decenas de metros de pared, con el freno de mano traspasando el cambio de marchas como una lanza. Yo estaba en medio de ese infierno de metal y plástico, sin un rasguño, pero terriblemente dañado por la violenta fuerza del choque. No respiraba ya, porque cuando desperté lo primero que recuerdo fue absorber lo que veía con los ojos, como si respirara con ellos y después un violento grito hacía dentro al lograr abrir la caja torácica y recibir oxígeno, pero sobre todo esencia de vida.

Volví a ver la chatarra meses después, aún débil y convalscente. Pero tuve que ver esos restos para comprender como podía haberse puesto en marcha precisamente esa bomba de agua, y como podía haberme dado justo en el ojo izquierdo, que lo tenía abierto sin ver por el, es decir muerto.

La batería estaba aplastada, y los cables de alimentación arrancados hacía un lado, como si un puño de medio metro se hubiera llevado esa parte. No había electricidad medible ya, ni forma de buscar polos. La bomba de agua del limpiaparabrisas no podía haber recibido electricidad después del choque, porque ya no había bateria. Lo mismo cuenta para la bomba. Le faltaba una parte del cableado, arrancado también por el eje delantero que había salido hacía arriba, llevándose el capó y aterrizando, según el informe policial, unos treinta metros más atrás en el campo.

Pero a mi me sacó de un túnel que se abrió antes del choque a mi visión. Me sacó un rítmico bzzz, bzzzz, bzzzz acompañado de certeros disparos en toda la pupila hasta que volví a la vida.

Ha habido más. Pero para que contarlos. Los hemos vivido todos, aunque quizá nos cueste al principio deshacernos del condicionamiento de usar y tirar a nuestras aliadas, especialmente cuando hacemos memoria, tan saturada de pasado.

Por cierto, el tipo que condujo el coche era Ganges (ver Karma Brescida – La Yishe).

***

Acaban de pasar unos treinta moteros delante de casa. Hora de cerrar este texto. Hora de seguir explorando esas esencias que ya bailan delante mío.

Hora de enviarles un beso a todas las máquinas de este planeta. Hora de sabernos mucho más fuertes.

Interesante el 2012. Durísimo, pero eso parece que ya no es un factor decisivo. Lo decisivo, es que hemos encontrado nuestras esencias, y que no paran de llegar nuevas.

***

(He dado con la foto, pero en papel. ¿Os molesta si le hago una foto a la foto? Así podéis verle los ojos al político cuando vuelve de Doñana…)