Escribo esto para hacer. Podía haber contestado también individualmente a los correos de los amig@s de las otras etapas, como fueron reporteros.tv, almas.tv, la columna menos leída de la red, etc. Lo hago así, y hoy, porque ES HORA.

No, no volveré a ese tipo de actividad. Fueron años apasionantes, en los que nos medimos con supuestos gigantes, con desleales incluso siendo enemigos, con nuestros y otros fantasmas. Con muchos éxitos, pocos fracasos, pero siempre con el sabor a no poder parar jamás. Creo que comprendimos – al menos después de reporteros.tv – que eramos nosotr@s mismos quienes alimentábamos al monstruo, porque nuestra creatividad se centraba en destruirlo. A un cadáver no hay quien lo mate, e insisto: eso tiene que haber quedado claro al más pintado, porque incluso yo lo comprendí, con lo que me gustaba volver locos a quienes metíamos en el visor.

Tampoco me meteré en temas de política local.  Digamos que me hago cargo de lo que quisiera que hicieran los politicos. Si no lo hacen ellas y ellos, pues lo hago yo.

Si ellos no miran a los cielos, si no acercan los cielos a los demás, si no usan ese sillón un poquito más alto que los demás para ver mejor, pues lo hago yo.

Si no tienen amor profundo por los alinimales, si no desean comprender que el futuro está precisamente en estar unidos entre todos los seres de este planeta, pues me encargo yo de hacer en ese sentido.

Si son incapaces de cuidar de las y los humanos que sufren, si no tienen palabras de aliento para quien verdaderamente los necesita, si sus almas jamás rozan la bondad de entregarse a otros con todas las capacidades puestas a tope, pues… me toca a mi hacerlo, intentarlo, volver a hacerlo, etc.

Si no dedican el tiempo y los recursos a unirnos con Gaia, los dedico yo a esos menesteres que considero obligatorios, incluso antes que presupuestos sanitarios, sociales, culturales o militares, etc.

Hay momentos en los que visito a los politicos y les expongo mis proyectos. Les hablo de no levantar una urbanización, sino en hacer circuitos de salud física, mental y espiritual. Les enseño como sería si apostaran por pueblos de educación, en vez de agro-chiqui-miqui-turismo, casas y terrenos vendidos de nuevo a ser recursos como si no hubiera ya bastante lección dada sobre lo agotable que se vuelve todo cuando se explota, en vez de corresponder. Les muestro caminos para emprender todos esos y muchos más proyectos. Como financiarlos, como colarlos incluso, porque comprendo que lo tendrían imposible si no hubiera forma de vestir al santo de forma adecuada según las corrientes que soplen.

Me miran. No se atreven a reír, porque cuando expongo mis proyectos lo hago con el amor y entusiasmo de un señor. Ni ganas que tienen. Por unos momentos siempre les brilla el SI en sus ojos, luego vuelve la neblina de la política. Aún así, año tras año visito a estas señoras y señores, aunque sin la más mínima esperanza ya de que comprendan alguna vez que las ciudades han muerto, y que los pueblos morirán si no se adaptan ya, si no son capaces de crear correspondencia con la Naturaleza, que redunda en integración y supervivencia asegurada.

Yo comprendo que sea así, aunque a nivel personal me causa siempre una impresión honda comprobar lo que comprendí. Un pueblo, sólo con que se ponga en marcha en esa dirección,  y es como sacarle al sistema el tapón de la bañera de mentiras. Un pueblo que apueste en esa dirección durante tan sólo un año, y todos los demás pueblos querrán hacer lo mismo. Es comprensible que no se quiera en la política que así sea, porque es el fin de la política.

Un fin que hace tiempo se produjo, pero… lo que nos habla desde las tribunas, tenga el cuerpo que tenga, es un cadaver, un/a muerto viviente. Los politicos están muertos, las ciudades se están muriendo o están acabadas, y los pueblos comienzan a deshacerse en un soporífico gas que induce al sueño entre la cada vez más creciente miseria social y humana.

Hace años me molestaba eso, pero ahora ya no. Duele que podía evitarse mucho sufrimiento con tan solo tres plenos en un ayuntamiento cualquiera, aprobando cinco ordenanzas y enfocando los recursos durante tan sólo 30 días a objetivos totalmente distintos. Pero que se les va a hacer. Creen en los aparatos politicos, en los partidos, en sus líderes, en el sistema. Creen que llegará siempre otro día más así. Ven que se desmorona todo, y en vez de agarrarse a la Vida, se agarran a siglas y el poder, por resbaladizo que se vuelva eso último. A sabiendas que entre los ciudadanos siempre hay dos o tres que SÍ les han mostrado un camino distinto. A sabiendas además, que ese o esos caminos no eran tan difíciles y sino fuese por el partido…

Política proviene de polis, es decir de las ciudades. No queda ciudad en este planeta que pueda sobrevivir por sus propios medios. Todas se construyeron en una especie de mala copia de dependencia natural. Pues no, no es natural que un pedrusco se caiga con una explosión, se corte a si mismo en trozos, luego se levanta para saltar al camión, luego conduzca el camión hasta una obra, dónde se autoinstala en el decimonoveno piso, incluyendo pulido en plan Mr. Proper. No, NO ES NATURAL.

Si los politicos quieren sobrevivir como profesionales de la gestión de recursos ajenos lo tienen crudo, porque ni siquiera comprenden lo que es un sistema natural, y lo que es lo que están haciendo. Un politico que no mire todos los días a los cielos para asegurarse de que están en orden, no ha comprendido nada. Un politico que no observa atentamente las aguas de su localidad, todos los días y noches, es un ignorante. Un político que no sepa recordar instantáneamente el color del Sol durante las últimas ocho puestas del Sol un peligroso asaltante de caminos, un delincuente directamente. Un politico que no sepa diferenciar entre el viento directo y el viento cortado por aspas, una bestia que debería disculparse por su brutalidad todos los días públicamente.

Mi politica local no existe. De la global ni hablar. Reconozco a cualquier tipo de grupo o partido como opresivo, ya que excluye buscando posiciones mejores, promoviendo la segregación y la competividad entre seres, la uniformación y la dictadura. No es natural la politica, nunca ofrecerá ningún avance que no se pague con creces o que incluso llegue a ser impagable del todo. No tiene medida para moverse en este universo.

Espero que con esto sea suficiente, amigas y amigos. Si queréis luchar a niveles locales o globales contra ese cadáver, feliz caza os deseo. Si queréis dejar las luchas atrás para averiguar cuantos caminos se pueden haber quedado sin mirar durante los últimos miles de años, aquí hay casa suficiente para albergar sus puntos de inicio.

Algunos ya los hemos recorrido aquí en esa nueva etapa, que creo que es la última antes de la Fiesta. En ninguno hubo politicos. Ni ciudades.

En todos hubo seres conviviendo como nunca antes. Firmemente enlazados y aportándose unos a otros a niveles insospechados.

Mi politica local no existe, y de la globa ni hablar. Lo que hay se llama Gaia. Pronto hablará directamente desde nuestras bocas. Pronto empezará la Fiesta de verdad. Me encantaría que algunos pueblos se adelantaran a su fin, tomaron un desvío fácil y agradable, y se integrarán como estrellas en el firmamento nuevo natural. Sobrevivirían y quedarían no como monumentos a la imbecilidad, sino como primeros faros de la evolución humana.

Es posible. Claro que lo es. Sólo hay que mirar dentro de un@ mismo para saber que así habrá paz y prósperidad por fin y por primera vez entre los seres. Nadie se equivoca cuando apuesta por aprender de la Naturaleza. Gaia es una maestra de primera en este, y demás Uni-versos.

Si ha sabido como planeta soportar e ilustrar la destrucción de alumnos vestidos de seres civilizados… ¿qué no será capaz de mostrarnos si le correspondemos como seres naturales?

Abrazos,

Miguel