Dice la leyenda nórdica de los truenos y relámpagos que estos se crían en barricas del material de los sueños.
También dice que cuando se molesta a esas barricas, es cuando descargan su furia sobre el mundo.
Ahora no sé si lo dice una leyenda nórdica, o si el nórdico que hay en mi se ha dado cuenta de otra parte del Segundo Mundo.

A medida que nos adentramos en el temible mes de mayo que el año pasado ya nos dio para respetarlo, queda claro que no es capaz de doblegar a los seres vivos.
La diferencia entre el mes de marzo del año pasado y el que se despidió hace poco ya lo demuestra. La radiación electromagnética, aunque multiplicada por diez o más, puede ser eficazmente repelida o reducida. Puede que hace dos meses yo no supiera para que leches iba a ser útil un Strom-bo, pero ahora no me quedan dudas sobre su destino en todas las casas.
http://sombrasbaul.wordpress.com/2012/04/13/aviones-invisibles-y-el-strom-bo/
Así, es de prever que el mes de mayo no sólo resultará en un completo fracaso de los imperialistas y sus negocios con los aliens a nuestra costa. Resultará beneficioso para quienes nos hayamos adaptado, otorgándonos diversas posibilidades que hace unos meses sólo soñábamos.
Así, por ejemplo, es divertido comprobar que el Strom-bo tiene efectos más que perniciosos para la vigilancia aérea o por satélite. Una prueba contundente es que una casa con Strom-bo acaba por ser objeto de extrema vigilancia en ese sentido. Aún así admito que siempre puede haber quien diga que el paso de 38 satélites cuyos caminos se cruzan exactamente encima de mi casa sea normal. Digo 38, porque esos son los que se ven de noche. Como es lógico, serán algunos más, y tan anormal también que su cruce será – no me cabe tampoco ninguna duda – justo encima de mi casa. Aquí una pequeña recopilación de los que tengo monitorizados:
https://sombrasbaul.files.wordpress.com/2012/05/sin-tc3adtulo-1.pdf
Los alinimales buscan la cercanía de mi casa. También eso lo achaco en gran medida a la instalación del Strom-bo.
Asimismo, las lluvias de las últimas 14 semanas son del tipo perfecto, es decir finas, dulces, suaves y aportando sin dañar. Sanlúcar de Barrameda contará con unas tierras en perfectas condiciones para afrontar el verano.
Hay otros datos, pero prefiero no publicarlos. Incluso evito pensar en ellos. Los conocemos, los sabéis o los podéis intuir. Eso queda al margen de la vigilancia de nuestras comunicaciones y pensamientos, y ese margen es el perfecto escenario de los combates que cada cual quiera emprender por su cuenta. Más que un borde no hay, digamos que el borde siempre es una sola cosa, por mucho que pretenda encerrar a lo que le está expulsando constantemente.
Abrazos, espirales, Strom-bo por un tubo
Miguel
Por cierto, para quienes no están acostumbrados a las bodegas y sus interiores, la fotografía refleja una bodega vaciada, quedando los soportes de los barriles, barricas, tóneles, o como quieran llamar o conozcan a los nidos del vino.
También indicarles que el vino es un producto natural, mientras que añadiéndole alcohol de 98 o más grados y unos polvos químicos lo transforma en otras bebidas alcohólicas de alta graduación, como sería por ejemplo el coñác.
Tanto el coñác como otros coñazos de la exageración no son otra cosa que reducir los efectos de la barrica madre. La manzanilla es el expositor perfecto para comprenderlo. Una barrica madre de manzanilla cría una espuma primero, luego capa de vida que aisla el vino en su maduración del oxígeno, pero no del todo.
Añadirle a un vino criado así alcohol puro es abrasarlo, es decir matar la vida que tiene para incorporar un compuesto químico que la naturaleza ni produce, ni conoce.
Conviene recapacitar sobre ello, especialmente a la hora de ingerir este tipo de desinfectantes oficialmente autorizados para el consumo.
Asimismo, es interesante constatar que los coñács más caros son aquellos que más años tienen. Tienen un sabor de increíble finura, pero por desgracia quienes normalmente llegan a degustarlo no tienen neuronas suficientes para comprender la razón.
Esta reside en que el alcohol se ha evaporado, y después de unos 35 años, los microscópicos restos de la madre (vino original) han logrado equilibrarse de nuevo.
Esos 35 años fueron una tortura para el vino, al igual que para cualquier pueblo lo es que los que beben semejantes líquidos suelen ser los mismos que derriban bodegas para enriquecerse a velocidad exagerada y enfermiza.
También les interesará saber que en los años más duros de la posguerra, aquí en Sanlúcar hubo un bodeguero que sacrificó varias barricas madre, porque después de 200 años de criar, están llenas de un viscoso gel, parecido a la miel en su forma, de color más oscuro. Se daba a cada persona una cucharada de esa esencia concentrada. Los efectos sobre la salud, vigor y ánimo son aún hoy visibles en la sociedad sanluqueña, que permitió a miles de hoy abuelos sobrevivir con nada más que esa cucharadita, a veces una sola en varios días o semanas.
También puede decirse de otra manera. Por ejemplo que el otro día se me acercó uno de los caciques del pueblo y hasta que no le hice callar con una mirada de las que son como un tapón en la boca, no paraba de buscar a su manera.
Digamos que quienes ahora, y a última hora intentan apuntarse al Segundo Mundo, no se hagan demasiadas ilusiones. No es que no sea loable y agradable esa repentina urgencia que sienten en las tripas-corazón, o que se pueda calificar de injusto. A mi me parece estupendo, y me alegro cantidad que algo les esté conmoviendo. Ese no es un problema, sino dicha. El problema es otro, y se llama la rutina que tienen los cerebros de esas personas. En su afán de remediar, usan ese cerebro que de nuevo encarrila la historia según parámetros que simplemente no valen para el Segundo Mundo.
Aún así, les animo a que sigan buscando el tapón de mi mirada, porque les permitirá quedarse sorprendidos durante unos segundos, y las sorpresas cortocircuitan al cerebro lo suficiente para interrumpir la rutina programada. Unos segundos pueden significar TODO en un momento dado, así que no voy a rehusar taponarles la vomitera falsa en ningún momento.
Y si supiera como anularles los caminos neuronales emprendidos en su día, gustosamente accedería a sus peticiones de consejo.
Otro tema que debería sacar ya, es que ya están aquí. Desde hace cuatro o cinco días que mis observaciones sin pensar durante la noche y en la terraza me acarician así la espalda cuando me encamino de vuelta al interior de la casa.
Se intensificará esa sensación tan pronto que Orión ya no sea visible en este hemisferio. Falta muy poco para eso, una semana o dos como mucho.
Sobre esa sensación te he dejado un apunte en la otra página, o sea que seguios estando interconectados en todas estas sensaciones. Así es Miguel, algo está pasando y se acelera a nivel consciente.
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El vino: sintiéndolo mucho y aun a pesar de su sacralidad por su nacimiento, no soporto el vino, será por eso que dices de lo químico, pero es que cualquier vapor de alcohol de esos me tiran de espalas. Sólo me gusta una bebida preferente: el agua.
Pero sí es de notar que esos sagrados vinos que vivificaban y curaban: no sé si tú llegaste a probar aquello del licor de los enfermos: el agua del carmen y el licor santacatalina… vayapasada. Cuando no se empeñaban en meterte el ponche alcohólico con un huevo crudo… eso ya ni moribunda. Te tapaban la nariz haciendo pinza, te abrían la boca y te ahogaban con el espíritu del asco mismo: o sea de repente te ponías bueno paloquefuera. Lo buenos que eran esos remedios: una copita de coñac para las mujeres pusilánimes o que entraban en añoranza… ahí acabaron muchas: alcohólicas; también el resto: su vaso de vino en la comida y lo bien que abría el ánimo; ahí acabaron muchos: alcohólicos… porque como antes no había porros había eso: alcohol refinado y puesto en venta en las boticas (que antes eran las tiendas y los remedios de toó).
——–> Abrazos
Ayer día del trabajador el programa familiar fue partir para la Sierra de la Ventana (las rocas precámbricas que constituyen el basámento cristalino de estas sierras son las más antiguas conocidas en el mundo, con 2200 millones de años) que se encuentran a 100 km de donde vivo. Almorzar en una bodega, con un rico cabernet, y después ir al circo…donde en un buen estado de ánimo fui invitado a la arena a participar del show de los payasos…le tenia que prender fuego con una vela a un cono de papel que el payaso tenia colgado del culo…jejeje nos reimos mucho…fue un muy lindo día!
Me alegra mucho saber que tu artefacto ha dado resultados positivos!
Viva el vino, la ganja y el strombo!
Espirales alegres para todos.
Viva!!!!!
Abrazotes, espirales para tus seres queridos
Miguel