… y la cámara se dispara cuando algo intenta pasar por en medio de dos alambradas electrificadas a bajo voltaje (dos pilas de 1.5V AC).
El flash emite principalmente en el rango superior, quedando filtrados los inferiores. El alcance del flash es de 14,0 metros. El trasto fotografiado, la cosa, o ser debe de estar a unos 2,8 metros de la cámara. Su tamaño es similar al de una pelota de tenis de mesa.una moneda de veinte céntimos.
La fotografía es una ampliación. La toma es de noche, sobre la 01:00hs de la madrugada, y la cámara estaba apuntada desde el suelo hacía el cielo nocturno. La velocidad de la toma es de 1:250s, y el diafragma es 4.5. En modo gran angular, por lo que puede haber una ligera distorsión a curva hacía la derecha.
La cámara se disparó dos veces esa noche. Esta es la primera fotografía. La segunda no la he mirado. Dejaré pasar el fin de semana, con alguna prueba más si me da tiempo (quiero cambiar el voltaje a menor, encontrar un modo de enfoque secundario, y un segundo flashazo poco después del primero).
Pero verde es la cosa seguramente. El balance de blancos está ajustado con pulcritud.
***

Creo, por lo que explicas, y veo, y quízás intuyo, que lo que has captado pertenece a un alma-espíritu.
De esas “pelotas” tamaño tenis, tuve la oportunidad, hace muchos años de captar una, tiempo más tarde que muriese una linda mujer, de muchos años de edad, Rosita, pero a la que se le escapaba el alma y las lágrimas por los ojos, unos ojillos azules, inmensos de profundos y de amor a la vida y a la tristeza de haber perdido un marido y no haber tenido nunca ni un hijo al que abrazar, arrinconada en una silla por no poder andar, y la que un buen día me dio una caja con sus objetos favoritos, antes de que se lo quitase su hermana, en casa de la cual estaba ya postrada por no poder andar. Me dijo: “toma, toma, antes de que lleguen, y no se enteren”… Había unos cuadritos, cachibaches y hasta una muñequita muy pequeña, de las muy antiguas…
Rosita murió, la encontraron muerta cuando su hermana y cuñado volvieron de las compras. Rosita murió sola… Al cabo de un mes o así, casi me tropiezo con una bola de esas que dices, iba muy rápida, a ras casi de suelo, y la vi de refilón, que es como se ven con la vista los espíritus que van rápido para marcharse de este plano hasta encontrar su sitio… los que desean marchar, claro.
Sigue con tu cámara porque seguramente vas a captar cosas increíbles… más de noche, ¡ ojalá y pudieses enviarnos para nuestros ojos las ensencias invisibles!
También puede ser otro tipo de energía, aquí no se puede aseverar absolutamente nada porque de todo somos desconocedores, sólo intuimos lo que captamos.
Un energiabrazo
De verdad miguel,no se como puedes esperar todo el fin de semana para ver la segunda foto,yo ya la habria visto,y revisto,paciencia la tuya!!!!.Aparte de esa forma verde yo veo como 3 puntos azules,que puede ser?La verdad que es asombroso,cada dia me alegro mas de haber encontrado sombrasbaul!!!!!.
Saludos Espirales Sanadores………
Hola Manolo!
Lo de esperar es a propósito. Quiero estudiar la primera, quiero empaparme de ella. Sin presiones de ningún tipo, y ver otra imagen de la misma noche me presionaría, sea cual sea el resultado, haya o no haya captado lo que sea.
Y sí, también veo esos puntos azules. Son interesantísimos y forman parte de la cosita. Van con ella. He revisado la fotografía completa, y aparte de encontrarme con una cosa en forma de anillo y otra que parece estar mirando directamente a la cámara (una bolita), no hay esos puntos azules.
Tío, prueba con poner una pila de poco voltaje (1.5v) y dos cables de cobre conectados a los polos. Coloca el invento por ejemplo en la barandilla de la terraza (sujeto!) y pon la cámara a manual.
Distancias focales: de 2 a 4m
Velocidades: entre 1/250 a 1/500
Obturación: f4.5
Lente: máxima apertura, por ejemplo 21mm (nada de zoom, para decirlo de otra manera)
Prepara la cámara con flash, siéntate frente a tu invento, apunta con la cámara en dirección al cielo. Cierra los ojos y cuando notes algo, simplemente haz clic (no abras los ojos).
Yo creo que funcionaría también. Creo que se nota cuando se acercan. Lo raro es que se nota en la pupila.
Abrazotes, espirales,
Miguel
Miguel, haces de las manualidades y los experimentos caseros una auténtica AVENTURA… ¡Eres genial! Ya estoy deseando que nos cuentes qué hay en la segunda foto… Lo del Strom-bo lo intentaré el lunes, cuando no haya “moros en la costa”, porque ya es lo que le faltaba a mi familia para confirmar que estoy como una maraca de Machín…
Por cierto, yo también noto “cositas” en la pupila (¿o tal vez a través de los párpados?) cuando cierro los ojos y trato de conciliar el sueño, durante esos diez-quince minutos antes de caer a saco en brazos de Morfeo (no el hombretón de Matrix, sino el diosecillo del sueño, je, je…). Creo que si abriera los ojos y me quedara mirando, acabaría por ver “algo”… pero todavía me asusta un poco la oscuridad, lo reconozco. Más que nada la idea de no controlar lo que pueda ver, o que lo que pueda ver me quiera controlar a mí…
Buenas noches. Sueños espiralados y llenos de sorpesas.
Riven, me ha emocionado tu contestación, y es que sí, a veces la oscuridad puede dar miedo, pero si tienes un poco de confianza en lo que te voy a decir, te aseguro que vas a ser totalmente más feliz: No hay Absolutamente Nada que te pueda hacer daño ahí fuera, oscuro o no-oscuro.
No sé si contar-te-os una experiencia muy muy fuerte que tuve hace muchos muchos años… allá por mi primer “marido” (por llamarlo de alguna forma, nunca creí en los matrimonios). Fue allí cuando realmente comenzó a cambiar mi vida. Tuve alguna experiencia desagradable de escuchar voces amenazantes ya cuando estaba en esa feliz unión: fue un día que estaba escuchando música con tocadiscos de los de antes, escuché un rechinar de puerta y una voz profunda y rara muy amenazante. Tiempo después, unos meses comencé a sentir cosas muy extrañas, tanto que creí que iba a morir: había una energía oscura que a veces, aún y cuando estaba en plena calle, parecía agarrarme por los pies y tirarme hacia abajo, era una energía vampírica, entonces creía que mi vida se iba, entraba en unos limbos extraños, veía una nada indescriptible, un vacío al que me asomaba para no volver jamás atrás.
¿Era una energía oscura? ¿Una amenaza de algún ente maléfico? No lo sé… pero hasta llegué a decir varias veces a mi familia, que cuando les dijese me llevasen a “urgencias” y si moría, por favor, que me quemasen y tirasen mis cenizas… En aquella época tenía auténtico terror a la noche, a quedarme dormida o a ver algo fuera de lo común.
Fuese malo o maléfico o bueno o medianamente aceptable, mi vida al cabo de unos pocos meses comenzó a cambiar pero de todo: mi “marido” se largó con otra, cosa que entiendo, ya que decía que era inaguantable y no soportaba más cosas de las que me pasaban… En fin, disculpad si acabo escribiendo una pseudo novela… pero no es amarilla ni negra, sino real como la vida esta-no-real misma. Sufrí por esa separación, pero meses más tarde daba saltos de alegría: ¡Jolín ya se podía haber ido muchíiiiisimo antes, qué digo…! Bueno fue por aquel entonces cuando ya me acabé de soltar total y absolutamente como ser humano y a pasar de historias bélicas de matrimonio-arrejuntaos y cosas de esas… bueno esto es parte de la historia pseudo-sentimental donde todavía no era palpable ni consciente del papel totalmente absoluto que juega la Naturaleza para todo tipo de uniones.
Punto aparte: Esa época oscura y de terror, ya que hasta hubiese preferido la cárcel que no tener que seguir enfrentándome a tal entidad. La entidad se fue, yo cambié totalmente de vida (no de trabajo, que ese nunca abunda, aunque más tarde tambén lo dejé), y sí te puedo asegurar Riven que durante muchos años después, sé que hubo algo o alguien conmigo, lo notaba a veces tras mis espaldas, sentía los “raps” de movimiento… y años, pero ya no me espantaba aunque a veces sí sentía esa sensación extraña de que esas otras densidades pueden provocar más terror que las densidades de aquí abajo por terribles que sean.
Hubo alguien o algo conmigo, siguiendo mi historia o mi vida… Años más tarde y con otra pareja tuve un hijo, y ese niño de muy pequeñito (meses) fue cuando me acabó de espabilar, ya que una mañana, estando sentado en la cama y con la puerta del cuarto abierta, se giró de golpe como si alguien le hubiese dado un golpe o un toque y se giró llorando. A partir de entonces le dije, bien claro, a esa entidad que marchase… Y así fue, no la he vuelto a percibir más porque no quiero percibirla, y aunque sé que ahora hay cosas o casos que me hacen la puñeta e intentan hacerme sufrir lo más, esas entidades ya ni pum ni pam, es más me da igual enfrentarme con el cabrío armado cara a cara (toco madera), pero que ya no me dan nada extaño, y cada vez menos menos y menos, y mis aperturas son cada vez más y más y más y toco más el cielo y el kosmos que no a esas cosas extrañas. ¿De haberlas, haylas? Pues sí, pero como si no existieran, y es que ellas existen en la medida en que nosotros les abrimos la puerta… O sea que Riven, nada de miedo a la oscuridad ni a las cosas que pueda haber tras esa falta de luz, que la oscuridad es la falta de luz, y todo se puede manifestar con luz solar o sin ella.
Un abrazo, sin miedos, sin desasosiegos y para que despiertes a todo tipo de frecuencias donde se hacen posible la luz, y las tonalidades de lo visible-palpable y lo visible-armónicamente-hermoso con todas sus frecuencias de colores, que, al fin y al cabo, todos los colores, o su falta, son frecuencias, igual que nosotros.
Hola Ana:
Muchas gracias por tu testimonio y tus ánimos para afrontar ciertas cosas. Quisiera aprovechar tu respuesta para definir un poco mejor mis “miedos”, porque debo matizar sobre lo que temo de la “oscuridad”.
Ya sé que las visiones y apariciones han convivido con nosotr@s siempre, y que estamos en el momento más indicado para conseguir integrarlas en esta reestructuración integral del mundo que estamos viviendo. Así debe ser, creo yo, si queremos ampliar nuestras perspectivas existenciales y desechar viejas creencias atemorizantes y castrantes de la realidad.
Yo también sé lo que es sentir una presencia invisible, lo que es recibir mensajes intuitivos y conectar con lo que venimos llamando “Más allá”. Y la verdad es que el miedo, ese terror paralizante que todos hemos vivido alguna vez, lo he desterrado “casi” por completo, al menos el miedo relativo a presencias “cercanas”, “ex-humanas”, es decir, lo que conocemos como “fantasmas”. Mi experiencia personal con uno aquí en casa durante casi una década me sirvió para admitir y hasta “normalizar” este tipo de experiencias. Al principio era tremendo, se me ponían los pelos como escarpias cada mañana, cuando me levantaba aún de noche para trabajar de jardinera y me dirigía hacia la cocina. Siempre que pasaba junto a un mueble en concreto (un viejo canterano rinconero que vino de casa de mi suegra) la sensación era indescriptible, había ahí algo muy real, y quería algo. Hasta mi marido lo notaba. Las niñas eran muy pequeñas, pero E., con dos o tres añitos, manifestaba cierto recelo a sentarse cerca del mueble o junto al pasillo, y no nos decía por qué, pero nosotros los intuíamos. Alguna noche, mientras estábamos sentados viendo una pelicula o leyendo, escuchábamos una respiración muy fuerte, siempre en la zona del mueble. Pero un día vino a casa una amiga medio “brujilla” (tenía el don de ver auras y energías) y me confirmó lo que ya intuía: lo vio detrás de mi, inclinado como si observara lo que hacía mientras yo buscaba algo en internet, y me dijo que era un hombre muy joven, alto, delgado, y que estaba muy triste y buscaba el perdón de alguien. Desde ese momento supe quien era y empecé a hablarle, a tratar de conectar, y el miedo desapareció por completo. Se trataba de un hermano de mi marido que murió muy joven y en circunstancias muy dramáticas. Tenía una cuenta pendiente con J., al que había hecho mucho daño, y sólo buscaba su perdón. Por eso se habia venido a casa detrás de él. Cuando J. hizo una sencilla “ceremonia”, liberando todos los sentimientos no resueltos del pasado, se marchó y no volvió. No volvimos a sentirlo.
Por eso, ese tipo de miedo ya no me vence. Pero la cosa cambia, y mucho, cuando se trata de otras presencias ajenas a la humanidad. Y no tendría que ser así, lo sé, si yo hubiera conseguido el grado de autoconfianza y control necesartio y que me gustaría tener… pero el tema de las abduciones ya es harina de otro costal. Me asusta de verdad.
En realidad creo que se trata de miedo y cabreo a partes iguales. Porque admito que haya seres alienígenas en el universo, que hayan desarrollado tecnologías y conocimientos que les permitan viajar hasta aquí, que contacten por aquí y por allá con humanos, incluso que firmen pactos con los gobiernos a nuestras espaldas. Admito incluso que, en la perspectiva de la existencia de multiuniversos y diferentes densidades o dimensiones, haya e.t.´s capaces de viajar en el tiempo o entre realidades diferentes… Pero lo que no admito es que estos seres se metan en tu casa, en la intimidad de tu dormitorio, con nocturnidad y alevosía, pasándose tu libre albedrío por el forro de los oooones (si es que tienen algo parecido) y llevándote a sus naves, o a estados alterados de conciencia que tú no puedes controlar.
Eso, y no otra cosa, es lo que me asusta de la oscuridad. Esa sensación de indefensión ante este tipo de ataques, Ana, y la casi certeza de que puedan manipular hasta la última de mis neuronas hasta el punto de hacerme ver las cosas como a ellos les interese. Aparte del hecho desagradable e indignante de que exploren mi cuerpo con métodos dolorosos, fríos y científicos.
Perdón por extenderme tanto, pero necesitaba aclarar este punto. Si alguien tiene algún método, expiicación o entendimiento para hacerme perder el miedo a esto, lo agradecería muchísimo.
Un abrazo
Gracias Riven, muy buen aporte y experiencia. Creo que gratificante para todos.
Respecto a eso de los ET’s, sí, tienes toda la razón, estamos más que inmunes y expuestos y pueden hacer física y neurológicamente lo que “quieran”, pero creo que hasta esto tiene un límite.
Tuve una experiencia o dos de ese tipo que relatas, pero no la doy como buena porque yo no he actuado conscientemente, y sí, por eso sé que pueden hacer contigo lo que les dé la gana. Una experiencia fue despertarme “entresueños” y sentir que algo o alguien hurgaba en mi oído izquierdo, me desperté balbuceando. Otra experiencia fue la de ver una luz-vista-no-vista que se aproximaba a la ventana, donde no podía haber ninguna, y perder la consciencia en el sueño inmediatamente. No recuerdo nada pero al cabo de unos días tuve la pierna izquierda, de nuevo, hinchada y noté un par de bultillos (si he sido abducida y colocada con chips de esos no lo sé), lo que sí sé es que no doy por válida la experiencia porque no la doy como efectiva en mi consciencia y no me siento objeto de ningún alien. Podría llegar a esa verdad por regresión, pero ahora de momento no me interesa ni importa regresarme de nada. Lo que sí te puedo decir es que nuestra Voluntad es superior frente a cualquier alien. Pero sí, ellos tienen los medios…
Si eres consciente y tu inconsciente está al tanto puede quizás ser un algo más difícil de que consigan nada. Y tu voluntad sigue estando entera. Es decir, ellos pueden bloquear la parte consciente y del recuerdo neurológicamente, pero tu consciencia, tu Alma y tu Espíritu, jamás lo podrán alterar. De eso puedes estar completamente segura, y en todo caso si eres un Todo en ti misma, a hacer puñetas los aliens. Otra cosa son las entidades de luz evolucionadas y positivas. Pero asún y así los aliens manejadores no pueden actuar directamente para dirigirnos como esclavos o hacernos daño.
Mi experiencia con aquella entidad no fue buena, pero es que creo que era una entidad negativa, pero actuó como válvula o resorte. No fue muy agradable, durante meses sentir, que aquello me comía, literalmente, las energías, y me sentía vacío-cero, yo creo que hasta se me ponía la cara en blanco.
Un abrazo
Sí, Ana… Tienes razón y lo sé. Aunque tengan medios poderosos para imponerse, nuestra voluntad puede con ellos, seguro. A esa conclusión llegó una doctora llamada Karla Turner, de la que oí hablar en un video y me impresionó. Al parecer dedicó casi toda su vida a investigar el fenómeno de la abducción cuando casi todos sus colegas profesionales lo consideraban algo digno de mofa. Como psiquiatra experta en regresiones hipnóticas, valoró miles de casos y llegó a algunas conclusiones interesantes. Una de ellas es la de que hay algo en nosotros, los humanos, que ellos temen. Un poder que aún no nocncemos, o que empezamos a intuir… Probablemente se reiriera a la voluntad que mencionas. De hecho ella misma refería con cierto optimismo que en los casos más recientes analizados, las víctimas de abducción lograban rechazar la actuación de los alienígenas con un simple “NO” rotundo, con una actitud de rechazo profundo a la experiencia.
Por desgracia, antes de que pudiera confirmar sus intuiciones acerca de este poder o capacidad de resistencia, la Dra. Turner murió. De un cancer galopante y rapidísimo. Curioso, ¿no?
Pues sí, Riven, muy curioso lo de esa doctora, y es que creo que hay dimensiones o que se cuelan entes por dimensiones que tratan de hacernos la puñeta, ya lo he dicho más de una vez, creo, o por lo menos a mí, porque una cosa es la “suerte”, las “rachas” y otra muy distinta, que siempre sucedan cosas para retener, para aminorar, son los palos en la rueda, es como si alguien o “algo” estuviese muy interesado en que no avanzásemos o diésemos a conocer cosas o nos expanidiésemos.
Te aseguro que en esos sucesos que explico que fue más o menos en el transcurso de un mes, luego estuve, como tú, asustada, pensando y sintiendo que podían hacer con nosotros lo que les viniese en la real gana. Ahora ya estoy muy olvidada y por eso no me interesa saber lo cierto de lo que ocurrió, pero sí, estuve preocupada.
Nuestra voluntad, esa “chispita” única de parte de la Creación es inviolable como tal y para eso estamos dotados para ejercerla. Ojalá pudiésemos hacerlo con respecto a muchas cosas de las establecidas aquí abajo… y es que nos hemos dejado atar más que a gusto, legalmente, y hasta concederles el privilegio de enviarnos a la cárcel y privarnos de nuestra libertad externa. ¿Sabéis que están colando una ley, por la cual la “resisencia pasiva” ya no será tal y podremos ir a la cárcel? Esto está sucediendo con los manifestantes del 15-M. Los que sí me preocupan Riven, son éstos de aquí abajo, porque juegan físicamente con todas las vidas, abolutamente con todas.
Menudo temita acabas de tocar, amiga. Lo leí ayer y me quedé a cuadros, me parece fascismo puro y duro… En fin, Miguel, perdona por estas peroratas que no tienen que ver demasiado con tu “cosita” (¿qué tal va el análisis de las fotos, por cierto?). Por un momento no sabía si estaba comentando en mi blog o en el tuyo… ¿Tú qué opinas al respecto de estos “miedos nocturnos”, te has librado de ellos? ¿Hay algún Strom-bo o cachivache similar que sirva para espantar a estos mequetrefes interdimensionales?
Con tu permiso, copio y pego en mi blog los últimos comentarios, para completar la entrada de “Lo inexplicable”. Por cierto, que cuando quieras te puedes pasar por allí, las pipas las pongo yo, y hasta la cerveza la intento materializar, si es necesario, je, je (¡y sin setas ni mundodelrío de por medio).
Abrazotes en espiral quitamiedos y ahuyentadesconfianzas…
que miguel,como van esas fotos?que ganas tengo de verlas!!!!!!.
te he enviado un mensaje al correo,pidiendote consejo,sobre el wordpress,pues no te preocupes que ya lo he solucionado,pero de todas maneras gracias.
Un Abrazo……….
Hola amiguitos!
Me gustaría poder concentrarme en este y otros hilos, pero no puedo en estos días. A partir del jueves estaré posiblemente con más tiempo, y con mucho que contar.
De momento deciros que alrededor de mi casa se está llenando el espacio con todo tipo de alinimales. Si ya aparecieron los gatos, ahora son loros, pájaros cantores y mis tres buhitos (los que vinieron desde Medina hasta Sanlúcar cuando me trasladé).
Se avecinan momentos importantes, grandes, y la vida se concentra en los lugares dónde percibe determinada vibración o energía, o lo que sea.
Hace unos meses publiqué aquella imagen de la nube, con el título de “Inminente”. Sigo teniendo esa sensación, y cada vez más, y más… va en aumento.
Ciertamente es una lástima que no pueda concentrarme al 100% ahora, precisamente ahora en estos temas, pero mañana intentaré darle un achuchón a lo que queda por limpiar la mesa de trabajo, y con un poco de inspiración y algo de milagro quizá pueda zambullirme de pleno antes del viernes.
De todas formas, os avisaré de temas puntuales aquí con algún que otro mensajito. A partir del viernes contestaré a los mensajes, si os parece bien.
Abrazos, espirales, esto se mueve…
Miguel
Hostis, ahora sí que me tienes en ascuas… eso de que re-aparezcan los animalillos ya trae tela, ya. Siempre quieren decir algo, se presentan Cuando algo va a Cambiar.
Menos mal que no te has hundido en las arenas…
Madre mía, Miguel… Ahora sí que me confirmas las intuiciones que estoy teniendo desde hace unos meses con tanta visita de animalitos (en concreto aves) a mi patio, a veces decaradamente, como ya he contado en alguna ocasión… Lo mejor ha ocurrido esta pasada semana santa, pues al regresar del pueblo me encontré con la sorpresa de que una pareja de mirlos estaban haciendo un nido entre la hiedra del muro. No sabes cuánto me emociona la idea… los veo entrar y salir con ramitas y hierbajos, y les da igual que estén las niñas jugando o la perra por ahí husmeando, es algo alucinante…
¿Será que han percibido aquí en mi casa esa vibración que mencionas? Me ilusiona y me honra pensar que es así…
“Inminente”. Sí, amigo, creo que tod@s lo percibimos…
Nadam nada, tú organiza tus cositas tranquilo, pero no nos dejes solos mucho tiempo, porfi… Abrazos espiralidosos.
Jo, yo quisiera entrar en varios temas aqui tocados, pero bueno por respeto al anfitrión me voy al rincon de ….bueno al patio de mi vecina.
Con respecto a lo de la compañía inusual y fisgona de las aves, ¿sabeís que no somos los- las únicas? Qué emosión, empiezan a contarse las experiencias en varios Blogs que sigo y eso que yo no lo saqué, pero hoy he confirmado que somos muchas las personas en el mundo mundial (los hay de Argentina, Málaga, etc) con esas experiencias y contemplaciones silenciosas. Urracas, palomas, gorrioncillos, petirrojos, … en fin, de todo en la viña del señor. Bueno ni que decir de mi perrita Lur, ya llega a casa y directamente se pone sentada en mi regazo y no hay manera de que mi hija se la quiera llevar de nuevo con élla. Nones pitones ¡¡¡
Bueno te damos el descansito por un par de días Miguel aunque ya sé que no es tal porque seguro que tienes que “despachar” múltiples asuntos. Pero bueno. Yo tenía una maestra, allá por los 10 años de edad, que solía contar que un ángel entraba por la noche en la casa de una niña muy bondadosa y asfixiada de responsabilidades y le terminaba alguna tarea pendiente para que no la pegasen por “perezosa”. Y terminaba diciendo ” benditas vosotras que sois niñas y creeis en todo lo que los mayores somos incapaces de creer y a ese esfuerzo por volver a la niñez le llamamos fe, pero vosotras no la necesitais porque no os hace falta ” Yo pensaba para mis adentros “pues no quiero hacerme mayor, me lo paso mejor ahora”.