No los habría reconocido si no me hubiese apoyado un poco en óptica y en el funcionamiento real de la cámara oscura de nuestro cerebro. Luego todo ha sido coser y cantar. Me llevé una buena sorpresa, a pesar de saberme manipulada. Pero es mejor quitarse las cartolas laterales y entrar con alegría en búsqueda de la “visión realreal”.
Mis abrazos diarios.
¡Cómo sois todos de inteligentes aquí!
Yo tuve que estudiar óptica ( hace más de 45 años, claro ), pero a pesar de ello, de estos dos últimos hilos, es que ni flowers.
A ver si cuando tenga el libro, y pueda ir para delante y para atrás, y repetir, me hago una idea.
¡Y pensar que era “de ciencias”! Pero claro, el cerebro es de lo primero que se estropea. Mucho antes que la piel. Que la piel se llena de surcos, pero el cerebro se va alisando, y se acaba quedando terso e inútil…
No se trata de cerebros, sino de esencias. En este universo furlockiano no valen ciencias ni letras, sino tu pericia personal en soltar amarras y dejarte llevar por la corriente. Be water, my friend… y disfruta aunque no entiendas “ni flowers” (que no eres ni serás la única, je, je…). A Furlock no le entiende ni Furlock… pero es apasionante acompañarlo en sus aventuras.
Es interesante que no comprenda vuestras interpretaciones, que me suenan seguramente como la mía a ustedes, amigas.
Quizá no me haya expresado demasiado bien, pero la cosa es que TODO SER VIVO ES EXTERIOR, o EL EXTERIOR. Lo que los seres vivos perciben/percibimos es en TODO CASO y SIEMPRE una especie de interior que desea llegar hasta ellos/nosotros.
Más fácil que eso, que sigue siendo algo inimaginable.
Tu mira por tus ojos. Luego, dentro de ti, ves a dar dos pasos hacía atrás, de tal manera que vas a ver el mundo más o menos como por dos grandes agujeros.
Luego vuelve a leer ese texto despacio.
Digamos que la puertas no están en el exterior, sino que nosotros somos las puertas, nosotros somos Exterior para todo lo que vemos. Y todo eso quiere entrar, constantemente.
En el momento en el que lo ves, se te acelerará el corazón.
Si quieres vuelve con el texto de la pupila. No es difícil. No es nada extraño o imaginario. Es … cambiar de opinión, de punto de vista. Simple de hacer. Dos pasos atrás en la propia cabeza.
Por eso voy con los textos hacía abajo, hacía atrás. Para facilitar el movimiento.
Pero no puedo hacer mucho más, ya que la experiencia – esa sí – ha de ser genuina.
Avísame como te ha ido, así sabré como evitar confusiones en el libro.
Ahora estoy demasiado reventada para intentarlo, que cuando estoy tan cansada me cuesta más relajarme. Pero mañana lo intento. Con calma y tranquilidad.
Lo volveré a intentar más tarde, cuando haya hecho todo el trabajo del sábado, ( puede que eso sea lo que me impide dar los dos pasos hacia atrás). Porque ahora, cuando lo intento, sólo consigo pensar que el centro de control de la vista, en mi cerebro, está en la zona occipital, y que si doy dos pasos, voy a estar a mi espalda, pero fuera… ) Y luego también es que yo llevo gafas todo el tiempo. Las de conducir y de reconocer las caras de la gente, las de leer en el ordenador, las de leer libros e instrucciones de medicinas, que me voy cambiando según lo necesite, así que, normalmente , todo lo veo detrás de una ventana con un marco negro grueso.
Probaré luego sin gafas, a ver si así…
Por cierto, con esos dibujos tan bonitos, que hay que desenfocar la vista, y le aparece a una un galeón, o algo, casi nunca consigo ver lo que debería ver. Creo que me pasa bastante por terca. Por no dejarme ir como debería.
Un poema de Rumi dice algo así:
“Llamo una y otra vez a una puerta.
Hasta que se abre.
¡Había estado llamando desde dentro!”
Una “especie” de interior…entonces es una “especie” de exterior también.
El otro día, Ventana se asomó desde un pétalo de cerezo en flor a todo un valle de pétalos de cerezos en flor.
Será desde la perspectiva de la pupila, como para entendernos, pero para después librarnos del dentro/fuera, una vez realizada su utilidad (y otras utilidades?) que quizá sería ir percibiendo con el ojo del corazón. ¿Dónde está realmente éste ojo? Si es que puede estar en un solo sitio…
Sin interior ni exterior, o también interesante explorarlo como cuando en el valle de los cerezos, en términos de acercamiento y alejamiento,,, o contracción y expansión, como bien nos muestra de ejemplo la pupila misma.
Saludos de los cerezos en flor a los que les brota la fruta desde dentro, ay digo desde
fuera…digo…no sé…¡infinitos!
(que además también limpian el cielo)
Hola miguel,como puedes comprobar sigo aqui,no me he ido de semana santa,la puta economia no me lo ha permitido,asi que estare por aqui dando la paliza con mis locuras!!!!!!!como dice riven a ti a veces no hay quien te entienda,pero algo tendras que atraes a la gente,por que vamos 204000 visitas a tu blog por algo debe ser!!!!!!!aunque yo a veces no entienda muy bien tus escritos,yo saco mis conclusiones y creo que acabamos convergiendo.sigue asi!!!.
un fuerte abrazo!!!!!…………
Es eso, Manolo. Cada uno explora con todas sus capacidades y no – capacidades hacía dónde quiera y pueda. Con las migajas que traemos de vuelta, nos sobra.
Como bien dice Riven, ni yo me comprendo, aunque sí que me he reconocido. Lo que vale es lo genuino, lo que efectivamente tu saques de lo que ves, y que eso que lees o que te impulsa a hacerlo, te lo permita en condiciones óptimas.
Abrazotes, espirales, tu blog está creciendo niño,
No los habría reconocido si no me hubiese apoyado un poco en óptica y en el funcionamiento real de la cámara oscura de nuestro cerebro. Luego todo ha sido coser y cantar. Me llevé una buena sorpresa, a pesar de saberme manipulada. Pero es mejor quitarse las cartolas laterales y entrar con alegría en búsqueda de la “visión realreal”.
Mis abrazos diarios.
¡Cómo sois todos de inteligentes aquí!
Yo tuve que estudiar óptica ( hace más de 45 años, claro ), pero a pesar de ello, de estos dos últimos hilos, es que ni flowers.
A ver si cuando tenga el libro, y pueda ir para delante y para atrás, y repetir, me hago una idea.
¡Y pensar que era “de ciencias”! Pero claro, el cerebro es de lo primero que se estropea. Mucho antes que la piel. Que la piel se llena de surcos, pero el cerebro se va alisando, y se acaba quedando terso e inútil…
No se trata de cerebros, sino de esencias. En este universo furlockiano no valen ciencias ni letras, sino tu pericia personal en soltar amarras y dejarte llevar por la corriente. Be water, my friend… y disfruta aunque no entiendas “ni flowers” (que no eres ni serás la única, je, je…). A Furlock no le entiende ni Furlock… pero es apasionante acompañarlo en sus aventuras.
Es interesante que no comprenda vuestras interpretaciones, que me suenan seguramente como la mía a ustedes, amigas.
Quizá no me haya expresado demasiado bien, pero la cosa es que TODO SER VIVO ES EXTERIOR, o EL EXTERIOR. Lo que los seres vivos perciben/percibimos es en TODO CASO y SIEMPRE una especie de interior que desea llegar hasta ellos/nosotros.
¿ Los famosos 21 gramos?
Más fácil que eso, que sigue siendo algo inimaginable.
Tu mira por tus ojos. Luego, dentro de ti, ves a dar dos pasos hacía atrás, de tal manera que vas a ver el mundo más o menos como por dos grandes agujeros.
Luego vuelve a leer ese texto despacio.
Digamos que la puertas no están en el exterior, sino que nosotros somos las puertas, nosotros somos Exterior para todo lo que vemos. Y todo eso quiere entrar, constantemente.
En el momento en el que lo ves, se te acelerará el corazón.
Si quieres vuelve con el texto de la pupila. No es difícil. No es nada extraño o imaginario. Es … cambiar de opinión, de punto de vista. Simple de hacer. Dos pasos atrás en la propia cabeza.
Por eso voy con los textos hacía abajo, hacía atrás. Para facilitar el movimiento.
Pero no puedo hacer mucho más, ya que la experiencia – esa sí – ha de ser genuina.
Avísame como te ha ido, así sabré como evitar confusiones en el libro.
Inclinación, espirales
Miguel
Ahora estoy demasiado reventada para intentarlo, que cuando estoy tan cansada me cuesta más relajarme. Pero mañana lo intento. Con calma y tranquilidad.
Lo volveré a intentar más tarde, cuando haya hecho todo el trabajo del sábado, ( puede que eso sea lo que me impide dar los dos pasos hacia atrás). Porque ahora, cuando lo intento, sólo consigo pensar que el centro de control de la vista, en mi cerebro, está en la zona occipital, y que si doy dos pasos, voy a estar a mi espalda, pero fuera… ) Y luego también es que yo llevo gafas todo el tiempo. Las de conducir y de reconocer las caras de la gente, las de leer en el ordenador, las de leer libros e instrucciones de medicinas, que me voy cambiando según lo necesite, así que, normalmente , todo lo veo detrás de una ventana con un marco negro grueso.
Probaré luego sin gafas, a ver si así…
Por cierto, con esos dibujos tan bonitos, que hay que desenfocar la vista, y le aparece a una un galeón, o algo, casi nunca consigo ver lo que debería ver. Creo que me pasa bastante por terca. Por no dejarme ir como debería.
No lo fuerces, ni seas suave. Déjalo. Ya obra en ti. A veces se puede dar un paso más, a veces. Otras, el disfrute es la meta de cada paso. O siempre.
¡Thanks , que alivio!
Hola
Un poema de Rumi dice algo así:
“Llamo una y otra vez a una puerta.
Hasta que se abre.
¡Había estado llamando desde dentro!”
Una “especie” de interior…entonces es una “especie” de exterior también.
El otro día, Ventana se asomó desde un pétalo de cerezo en flor a todo un valle de pétalos de cerezos en flor.
Será desde la perspectiva de la pupila, como para entendernos, pero para después librarnos del dentro/fuera, una vez realizada su utilidad (y otras utilidades?) que quizá sería ir percibiendo con el ojo del corazón. ¿Dónde está realmente éste ojo? Si es que puede estar en un solo sitio…
Sin interior ni exterior, o también interesante explorarlo como cuando en el valle de los cerezos, en términos de acercamiento y alejamiento,,, o contracción y expansión, como bien nos muestra de ejemplo la pupila misma.
Saludos de los cerezos en flor a los que les brota la fruta desde dentro, ay digo desde
fuera…digo…no sé…¡infinitos!
(que además también limpian el cielo)
Un abrazo
Hola Tanju!
Quizá te sirva probar de ver como todo ese supuesto exterior que sueles contemplar con tus ojos no hace otra cosa que querer entrar en ti.
Una vez que percibas eso, juega a verlo como un interior que desea salir al exterior, es decir, a ti.
Abrazos, epsi-espirales,
Miguel
Hola miguel,como puedes comprobar sigo aqui,no me he ido de semana santa,la puta economia no me lo ha permitido,asi que estare por aqui dando la paliza con mis locuras!!!!!!!como dice riven a ti a veces no hay quien te entienda,pero algo tendras que atraes a la gente,por que vamos 204000 visitas a tu blog por algo debe ser!!!!!!!aunque yo a veces no entienda muy bien tus escritos,yo saco mis conclusiones y creo que acabamos convergiendo.sigue asi!!!.
un fuerte abrazo!!!!!…………
Es eso, Manolo. Cada uno explora con todas sus capacidades y no – capacidades hacía dónde quiera y pueda. Con las migajas que traemos de vuelta, nos sobra.
Como bien dice Riven, ni yo me comprendo, aunque sí que me he reconocido. Lo que vale es lo genuino, lo que efectivamente tu saques de lo que ves, y que eso que lees o que te impulsa a hacerlo, te lo permita en condiciones óptimas.
Abrazotes, espirales, tu blog está creciendo niño,
Miguel
¡¡¡¡¡Que fuerte!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
La sensación es que te va a comer???????
Hola Cholo!
Muy bien, jeje. Así se puede percibir el intento. Enhorabuena!
Ahora amplia tu piel de ojo recién ganada. No solo lo que ves quiere usarte como puerta…
Abrazos, espirales, cuidadín con los mareos,
Miguel