Elige la constalación que más te guste en el cielo nocturno. Asigna un sonido a una de las estrellas de la constelación. A aquella que más brilla. Canta esa nota. Suavecito.

Asigna otro sonido a la estrella con menos brillo que la primera. Canta también ese sonido. Canta luego las dos notas, cada una mientras mires la estrella correspondiente.

Sigue así. Cuando llegues a poder cantar cinco notas, verás que esa sintonía se te quedará grabada más que ninguna en toda tu vida.

Deja de preguntarte por la razón. Canta, así formamos coro.