Érase una vez un montón de agua, y también unos pillos con electrodos. Le metieron carga al agua, y se mofaban de como se irritaba. Sacaban provecho del sufrimiento del líquido.
Un buen día, los pillos resbalaron por culpa de unas lluvias aceitosas que habían dejado el pantalán como una pista de hielo. Cayeron al agua.
No les pasó nada. Pero nunca más metieron los electrodos.
A Yemayeh no se le vence con el sufrimiento. Ni con la mala voluntad. Ni con la repetición.
A Yemayeh se vuelve, ya sea con ayuda o sin ella.
***

Bueeeeno, hoy están trabajando otra frecuencia. Es algo más baja, aunque percibo más bien una doble, es decir la del pitido de siempre y otra más baja, como de fondo.
Esa segunda es de la tristeza.
Contramedidas:
- Ante todo relajarse. Si se quiere llorar un ratito, pues vale, pero no alargarlo porque entonces entra la repetición y daña al organismo.
- Producir sonido, tal como lo estamos extendiendo en las últimas semanas.
- A la mínima de sentir hambre, aguantar al menos diez minutos. Luego comer con algo más de tranquilidad.
- Beber agua energetizada (ver “remedios caseros contra posesiones…”)
- Solicitar a tanque y que se encargue de limpiar el entorno más inmediato.
- Cambiar de rutas, cambiar de hábitos, cambiar de repeticiones a novedad de movimiento.
- Provocarse un buen espasmo
- Reconocer que el hogar existe, aunque lo tengan tapado.
- Espirales
Si, que se jodan, pero mantengamos la calma. Están moviendo los diales a tope. A eso no hay otra contestación que desviar las ondas, transmutarlas, incluso aprovecharlas según destreza adquirida.
Si son sueños, reconocer que quien se porta frío o distante en esos sueños es una parte que no está colaborando. El intentar convencer esa parte de algo es prácticamente imposible. Si son encuentros fuera de los sueños, procurar lo mismo, es decir atender, observar, reconocer y dar la opción del cambio. Si se acepta, bien. Si no se acepta, bien. TU camino es TUYO.
El peso que se lleva es de todas formas una parte de la cárcel de los demás. No hay esencia que no esté duplicada en todos los seres y es esa parte de las esencias que vibra con las ondas esas falsas, artificiales y asquerosas.
Las esencias durmientes despertarán a SU HORA, no antes. Cualquier otra idea es la de la propiedad, es decir es abrasiva, invasora y secuestradora. No creo que queremos ser así, por lo que es recomendable servir de ejemplo, y seguir el CAMINO PROPIO.
Si aprietan más y se os vuelve insoportable, escribid y publicad como comentario. Si al día siguiente queréis que lo borre, lo haré. Eso ya lo hemos hecho antes, así que adelante. Este nido está por/para sus niños.
Visualizad, si queréis esto:
Una habitación. Estás tu y otra persona. En la habitación de al lado, hay una máquina. La ponen en marcha y la persona que está contigo echa a llorar.
Es la máquina, no la persona la que provoca el llanto. No son los recuerdos, sino las ondas que se aprovechan de la sintonía.
Si os entregaís a hacerle caso a la persona que llora, no vais a conseguir nada, porque la máquina funcionará.
Si buscais la máquina para destruirla, muy bien. Ya llegaremos a ella.
Si os encargais de modificar la sintonía de la persona afectada, interrumpiendo las repeticiones, podéis ser dos que buscan esa máquina. No sólo pasaremos de ser uno a dos, sino que los dos se pueden ocupar, cuando antes era uno que no podía porque se ocupaba de otro, y otro que no podía ocuparse de nada. Podéis decidir si vais juntos, o si vais a especializaros. Unos dedicados a interrumpir la repetición en otros, y otros dedicados con dominio de SU tiempo para buscar y neutralizar la máquina.
Independientemente, y sobre todo: podéis decidirlo si interrumpis la repetición.
Recordad: la famosa máquina de ver el futuro no ve más allá del 2012. No es porque termine el tiempo, sino que termina la existencia de esa máquina. No puede ver más allá de esa fecha, porque dejará de funcionar. Sólo puede visualizar el tiempo en el que funcionó.
Venga, que ya queda poco.
Tengo el clásico lunes horríbilis, he entrado en un descansito de trabajo, y me he quedado atrapada. Pero no con ganas de llorar, sino con ganas de más, de ir al cuarto de al lado a ver la máquina, de tener las señas de la terraza donde fue Botín a descargar sus agobios…
Estos textos me han hecho el día
Gracias
Bien, desde las 14:00hs están mezclando ahora la agresividad.
Reconocerla, parar, romper la repetición inmediatamente, tomar distancia, respirar, volver a la situación desde la paz.